08 mayo 2007

/Weistin' ma' taim/

Suena el despertador, te levantas, y tienes mucha prisa: los exámenes están ahí, en dos semanas, y no puedes perder el tiempo, así que no haces la cama, tiras la ropa sobre la silla, no desayunas en condiciones, te vas a clase escopetado, y sales escopetado, sin pararte ni a saludar a los amigos, comes lo primero que entallas, sin pararte a cocinar ni dos minutos, lo engulles todo mientras ves Futurama; y como nada más que has comido mierdas precocinadas, y en cantidad porque no desayunaste bien y estabas muerto de hambre, no tienes cojones a levantarte del sillón motu proprio. Mando en ristre, meditas sobre lo necesario que es irte ya a estudiar, pero tienes la habitación patas arriba, el escritorio lleno de cosas, que no puedes poner en la cama porque está deshecha, y medio armario encima de la silla, así que mejor esperas a reunir fuerzas para levantarte... ¡Mierda, las 6! Te tienes que poner ¡ya!. Tiras todos los legajos encima de la cama, sobre la ropa, que a su vez reposa sobre las sábanas apelotonadas, y te dispones a extender como la mantequilla el material de hoy sobre la mesa. Pero, ¿qué examen es antes? ¿qué debes estudiar? ¡Joder, las 7! En media hora te tienes que duchar e ir al ensayo del coro. Uff, no puedes estudiar con tanta tensión. Mejor no vas al ensayo, y así sabes que tienes más tiempo por delante y te tranquiizas. Vas a poner un poco de música en el odenador para relajarte mientras estudias. ¿Qué pones? Ah... vas a buscar la letra de esta canción. ¡Qué genial es esta P. J. Harvey! Sólo dos canciones más... y son las 9 casi, y estás muerto de hambre. Bueno, cenas, que con el estómago vacío no hay quien piense. Te comes una ensalada mientras ves House, hablas con tu compañera de piso, y recuerdas que hoy todavía no has mirado el correo. ¿Y si te ha escrito quien tú ya sabes? Lo miras, pero prometes sólo echarle un vistazo y cerrarlo cuando veas que no hay nada interesante. Ohm, un comentario en tu blog. Contestas, y te acuerdas de mirar el blog de tus amigos. ¡Las 11 y todavía no he hecho ni el huevo! Estudias una horita, hasta que te mueres de sueño. Vuelves a poner los papelotes de la cama sobre el escritorio, la ropa sobre la silla, sacudes un poco las sábanas y te acuestas con los nervios de punta, porque lo vas a suspender todo... Da capo.

3 Comments:

Blogger neftalí said...

y así mientras el tiempo te va consumiendo, con las migajas que los bocados de vida, esparcidas sobre la entropía que atesoras, de entre las horas y las sombras vas sacando el consuelo de que tropiezo a tropiezo te estas haciendo el dueño de tu herida...

y cuando tengas suficientes fichas podrás canjearlo por una varita mágica o un delfín...

jajajajajajaaj

sonríe... todo va a salir bien!

Neftalí.

08 mayo, 2007 18:44

 
Blogger Fantine said...

Ánimo "pequeno besbello" (que es pequeño saltamontes en gallego). Los exámenes siempre se hacen cuesta arriba al principio, pero una vez que los vas encarrilando salen solos.
No desesperes y piensa que el veranito ya está ahi :)

11 mayo, 2007 09:29

 
Blogger Yo soy el que soy said...

Gracias, por los ánimos, Neftalí y Fantine. Intentaré no estresarme más de la cuenta :)

Saludos.

13 mayo, 2007 14:00

 

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